Extracto del libro de Joseph Zinker “El proceso creativo en la Terapia Gestáltica”
La creatividad es la celebración de nuestra propia grandeza, el sentimiento de que podemos hacer que cualquier cosa se vuelva posible. Es una celebración de la vida, mi celebración de la vida. Es una afirmación ardiente: ¡Estoy aquí! ¡Amo la vida! ¡Me amo! ¡Puedo serlo todo! ¡Puedo hacerlo todo!
… es también un acto social, un compartir con nuestros semejantes esa celebración, esa afirmación de vivir una vida plena.
… La creatividad es la ruptura de limites, la afirmación de la vida más allá de la vida, la vida moviéndose más allá de sí misma.
… la creatividad es un acto de valentía. Establece: Estoy dispuesto a arriesgarme al ridículo y al fracaso para poder experimentar este día con novedad y frescura. Aquel que se atreve a crear, a traspasar sus limites, no solo participa de un milagro, sino que en su proceso de ser, él es un milagro.
¡Qué bonito! ¿Verdad? A lo mejor alguno de vosotros pensará, ¿realmente es así? ¿de verdad es posible? Sí, es posible, es verdad. Y además, éste ha de ser nuestro estado natural. Nuestra meta, nuestra motivación si aun no lo hemos logrado. La vida quiere que seamos unos dignos representantes de ella. Si no, ¿qué sentido tiene la vida? ¿para qué estamos vivos? Yo no sé vosotros, pero yo vivo para ser feliz, para apasionarme y compartir lo que me apasiona.
¿cómo se llega a este estado de creatividad, de celebración plena de la vida?
El primer paso es identificar y reconocer en nuestro día a día los obstáculos que nos impiden ser creativos, las trampas y autoengaños de nuestra mente que nos dificultan vivir la incertidumbre del presente, la experiencia desconocida del Aquí y Ahora.
Estos obstáculos son:
- El Egocentrismo o Mente Egocéntrica:Al ego le gusta las cosas complicadas, valora aquello que ha costado esfuerzo, trabajo y tensión. Desvalora lo fácil, lo sencillo, le da poca importancia, porque “lo fácil lo puede hacer cualquier persona, sin embargo algo difícil, algo complicado no todos pueden conseguirlo”. Esto es lo que nos dice la mente egocéntrica. Sin darnos cuenta de que con esta actitud nos desconectamos de las “pequeñas” cosas cotidianas, de los matices que hacen diferente un día de otro, así nos desconectamos de la vida. Al focalizarnos en lo complicado vivimos en tensión y lucha, y así es muy difícil fluir, que surja la creatividad y permitir que a través de ella la vida suceda.Desde el egocentrismo vemos la realidad tal y como nosotros creemos que es, no como realmente es. Proyectamos nuestras normas, creencias y valores en el otro. Exigimos, sin darnos cuenta la mayoría de las veces, que el otro haga lo que nosotros decimos, o actué como lo hacemos nosotros, no permitimos que el otro sea tal y como es. No lo hacemos porque nosotros tampoco nos permitimos ser nosotros mismos. Nos hemos identificado tanto con nuestra personalidad, con nuestro ego, que nos hemos olvidado de quien somos realmente.
- El Perfeccionismo (las exigencias excesivas):Para la mente egocéntrica “nunca es suficiente”, siempre podemos conseguir más. Cuando alcanzamos una meta, ya estamos pensando y planificando la siguiente. Mientras no la conseguimos, nos exigimos, nos presionamos, nos culpabilizamos, nos frustramos, nos enfadamos… y así comenzamos a vivir con ansiedad, miedo, inseguridad (que escondemos a través de estrategias de control para obtener una falsa sensación de seguridad).Como consecuencia llega el cansancio, la pereza, la desilusión y posponemos o abandonamos lo que antes queríamos hacer e incluso nos ilusionaba.
- El Intelecto:Es la identificación con los conocimientos adquiridos. Son conceptos, ideas, teorías que pudieron ser verdad en su momento, pero puede que ahora no lo sean. La inteligencia, en contraposición al intelecto, está relacionada con vivir el aquí y ahora, con abrirse a la novedad de la experiencia del presente, porque aunque no lo parezca cada experiencia es única y diferente.
- Las creencias: La mente es el conjunto de todas tus creencias. Si crees que no eres creativo, no te volverás creativo, esta creencia bloqueara tu fluir no dejando surgir tus recursos y potencialidades.La mente egocéntrica (la personalidad) nos da unos ojos con una mirada limitada de la realidad. La creatividad es la cualidad que aportas a la actividad que estás haciendo. Es una actitud, una perspectiva interna, es cómo miras a las cosas. Tus creencias pueden facilitarte la experiencia del presente o impedírtela, puedes tener creencias constructivas o destructivas. Tu función es descubrir quien eres realmente, qué se te da bien y qué no (no todo el mundo puede hacerlo todo). Tienes que buscar y encontrar-te.
El siguiente paso es conocer las 4 llaves para abrir nuestra creatividad y ponerlas en practica:
1. Ser un niño: Vuelve a ser un niño y serás creativo. Todos los niños son creativos. La creatividad necesita libertad: estar libre de la mente, estar libre del conocimiento adquirido en el pasado, estar libres de prejuicios. Una persona creativa es aquella que intenta lo nuevo. Nunca serás creativo si para hacer algo siempre sigues el camino conocido, si repites los patrones del pasado. Una persona creativa vence el miedo al ridículo y la vergüenza, busca en diferentes direcciones, se atreve a hacer cosas nuevas. Entiende que no hay solo una forma de hacer las cosas. Una persona creativa es curiosa, apasionada, libre, espontanea. Es un niño. Es como tú eras antes de que la Educación impartida por la sociedad te introdujera normas, principios, valores, patrones de comportamientos que en realidad no son tuyos. Desaprende lo que no eres y vuelve a ser el niño curioso, valiente, atrevido, travieso, libre, …
2. Estar dispuesto a aprender: Hemos de ser conscientes de que lo que no sabemos es mucho mas de lo que sabemos, con honestidad y humildad hemos de reconocerlo. Así es como mantenemos distante a nuestro ego (él cree que lo sabe todo!!). Somos eternos aprendices, la vida continuamente nos está enseñando a través de diversas situaciones y personas, nos muestra nuestros errores y nos da la oportunidad de aprender y crecer. Ahora bien para aprender hace falta disciplina. Disciplina es una palabra hermosa, pero ha sido mal empleada. La palabra disciplina procede de una raíz que significa “aprender”, procede de la misma raíz que la palabra “discípulo”, es decir, aquel que está dispuesto a aprender. Disciplina es la capacidad de abrirte que te ayuda a aprender. Uno que está dispuesto a aprender es un discípulo y el proceso de estar listo a aprender es la disciplina. El verdadero hombre de disciplina nunca acumula; cada momento muere a todo lo que ha llegado a conocer y se convierte de nuevo en ignorante. Una cosa podría ser correcta en este momento y podría ser equivocada en el próximo momento.
3. Disfrutar de lo cotidiano: Disfruta de cualquier cosa que estés haciendo, que tu hacer se convierta en una meditación. La vida consiste en pequeñas cosas que se hacen grandes si las amas. Al amar aquello que haces encuentras el nirvana en las pequeñas cosas, en la manera en la que vives lo que haces. ¿Cuándo fue la ultima vez que meditaste sobre lo afortunado que eres, por lo que tienes en lugar de pensar en lo que te falta…? Vive el momento plenamente, pon tu mente, emoción, cuerpo y alma en lo que haces.
4. Ser un soñador: La creatividad es una consecuencia de soñar. Para que el ser humano evolucione y aumente su conciencia es necesario que personas con mentes creativas sueñen. Atrévete a soñar y a hacer tus sueños realidad.
Quiero acabar la charla con una cita de Osho: “La creatividad es una especie de fragancia de la autentica salud. Cuando una persona está realmente y es total, la creatividad surge naturalmente en él, aparece la necesidad de crear”.
